Homemade Refried Black Beans

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We really enjoy black beans! They are hearty and healthy and delicious in whatever form you prepare them, whether straight from the crock-pot (slow cooker), refried, in a creamy black bean soup, mouth-watering ‘enfrijoladas’ or in a fresh succulent salad. Their high protein content makes them very satisfying and comforting.

Why are Black Beans so good for you?

Black beans are a powerhouse of nutrients high in antioxidants, fibre, iron, calcium, acid folic, carbohydrates and micronutrients; in fact, they have more antioxidant activity than other types of beans.

All legumes, such as beans, lentils and chickpeas are rich sources of protein. Its important to know proteins of legumes need to be combined with the proteins of grains like rice, millet, quinoa, etc., and of nuts or seeds to provide us with all the essential amino acids. Different types of protein complement each other, like rice and beans or pesto pasta. It’s good to know complementary proteins do not need to be eaten together, so long as you eat them on the same day. We use complementary protein combinations naturally in our cooking; they make delicious recipes. 

What you need

2 cups cooked black beans (drain most of the stock)

1/2 onion white or red

½ – 1 Jalapeño diced

2 Tbsp safflower or coconut oil

Sea salt to taste

How To Prepare this Smashing Recipe

  • Heat a large skillet over medium heat. Add onion and jalapeño and cook until starting to brown around the edges.
  • Add the beans and bring to a simmer. Lower heat.
  • Using a bean masher, mash until the beans are a rough purée. You can add a little bean broth as needed. Continue to simmer, uncovered, stirring frequently to prevent them from burning at the sides of the skillet until desired consistency is reached.

Once you’ve tried homemade refried beans, you will think twice over canned beans. There’s simply no comparison. Just a note: most canned beans come with pig’s lard. Yuk!

The best way to cook your legumes is to cook them overnight in a crock-pot or slow cooker, with enough water (see instructions), salt to taste and one clove of garlic (peeled). Not only crock-pots are cheap, the good thing is you do not have to worry about them until the next morning, just turn it off and they are ready to eat or let them cool in the pot for later, to prepare your favourite recipe.

“Let food be thy medicine, and medicine be thy food.”– Hippocrates, father of medicine, 431 B.C.

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Frijolitos Refritos Caseros

¡En verdad disfrutamos de los frijoles negros! Son sabrosos y saludables y deliciosos en cualquier forma que los prepares, ya sea directo de la olla de cocimiento lento (Crock Pot), refritos, en una cremosa sopa, las suculentas enfrijoladas o en una fresca ensalada. Su alto contenido de proteína los hace muy substanciosos y reconfortantes.

¿Porque los frijoles negros son tan buenos para ti?

Los frijoles negros son una poderosa fuente de nutrientes altos en antioxidantes, fibra, hierro, calcio, acido fólico, carbohidratos y micronutrientes; de hecho, tienen mas actividad antioxidante que otros frijoles.

Todas las leguminosas como frijoles, lentejas y garbanzos son una fuente rica en proteínas. Es importante saber que la proteína de las leguminosas necesita combinarse con la proteína de granos como el arroz, el mijo, la quínoa, etc., y de las nueces o semillas para proporcionarnos con todos los amino ácidos esenciales.  Diferentes tipos de proteína se complementan unos a los otros, como arroz con frijoles, o pasta al pesto. Es bueno saber que las proteínas complementarias no necesitan comerse juntas, mientras las comas en el mismo día. Al cocinar usamos de manera natural combinaciones de proteínas complementarias; ellas hacen deliciosas recetas.


Lo que necesitas

2 tazas de frijoles negros (escurre la mayoría del caldo)

1/2 cebolla, blanca o roja

½ – 1 chile Jalapeño picado

2 cdas de aceite de coco o de cártamo

Sal de Mar al gusto (sin flúor)

Como Prepararlos

  • Calienta un sartén grande sobre fuego medio. Agrega la cebolla y el jalapeño. Cocina hasta que se doren, sin quemarse.
  • Agrega los frijoles y caliéntalos hasta que comience un hervor. Baja el fuego.
  • Usando un machacador de frijoles, aplástalos hasta que queden como un puré rugoso. Si necesitas puedes agregar un poco de caldo de frijol. Continua con un hervor bajo, moviendo constantemente para que no se quemen en las orillas del sartén, hasta obtener la consistencia deseada.

Una vez que has probado los frijolitos refritos hechos en casa, la pensaras dos veces antes de usar frijoles enlatados. Simplemente no hay comparación. Toma nota: la mayoría de los frijoles enlatados contienen manteca de cerdo. ¡Guácala!

La manera mas fácil de cocinar tus leguminosas es en una crock-pot (olla eléctrica de cocimiento lento) durante toda la noche, con bastante agua (sigue las instrucciones), sal al gusto y un diente de ajo pelado. Aparte de que estas ollas son muy baratas, lo bueno es que no tienes que preocuparte hasta el día siguiente, solo apaga la olla y están listas para comer al momento o déjalas enfriar en la misma olla para prepararlas mas tarde en tu receta favorita.

“Que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu comida” – Hipócrates, padre de la medicina. 431 A.C.

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